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Irlanda

Iglesia y Estado cómplices del ocultamiento de abusos sexuales de niños

Artículo publicado el 26/11/2009

Viernes 27 de noviembre de 2009

La Iglesia católica irlandesa pidió disculpas y expresó su "vergüenza" tras la publicación del informe que la acusa de haber encubierto los abusos sexuales a centenares de niños cometidos por curas de la arquidiócesis de Dublín durante más de tres décadas. El Estado, a través de la Fiscalía y la Policía, también está acusado de haber protegido a los culpables

Apenas seis meses después de que Irlanda revelara los espantosos entretelones sobre abusos sexuales de menores cometidos por miembros del clero católico, un nuevo informe oficial amplía el alcance de las violaciones al tiempo que apunta la connivencia entre la jerarquía eclesiástica y las autoridades del Estado -incluidas la fiscalía y la policía- para proteger a los curas pederastas.

Para empezar, la Iglesia católica irlandesa pidió disculpas y expresó su "vergüenza" tras la publicación del informe que la acusa de haber encubierto los abusos sexuales a centenares de niños cometidos por curas de la arquidiócesis de Dublín durante más de tres décadas.

"Ofrezco a todos y cada uno de los supervivientes mis disculpas, mi pesar y mi vergüenza por lo ocurrido", declaró en una rueda de prensa Diarmuid Martin, arzobispo de Dublín desde 2004.

El responsable admitió sin embargo que "ninguna palabra de disculpa va a ser nunca suficiente".

El informe, que evalúa la actitud de la arquidiócesis de Dublín entre 1975 y 2004, acusa a los cuatro arzobispos que se sucedieron en ese periodo de haber protegido a los autores de abusos cometidos a partir de 1960 y de no haber señalado las acusaciones a la policía.

"La preocupación de la arquidiócesis de Dublín en la gestión de los casos de abusos sexuales a niños, al menos hasta mediados de los 1990, fue mantener el secreto, evitar el escándalo, proteger la reputación de la Iglesia y conservar sus bienes", afirma el documento de 700 páginas, fruto de tres años de investigación.

"Todas las otras consideraciones, incluido el bienestar de los niños y la justicia para las víctimas, estuvieron subordinadas a estas prioridades", agrega el texto.

Entre los 320 casos examinados por la comisión figuran, por ejemplo, el de "un cura que admitió haber abusado de más de 100 niños" y el de otro sacerdote que reconoció haber cometido "abusos cada dos semanas a lo largo de su ministerio, que duró 25 años".

El informe acusa también a las autoridades del Estado de "facilitar este encubrimiento al no cumplir con sus responsabilidades de asegurar que la ley se aplicaba de la misma manera a todos", incluida a la Iglesia.

El gobierno de Irlanda también presentó excusas públicas y prometió "acabar para siempre con estos abusos".

Este nuevo informe sale a la luz seis meses después de otro,"Informe Ryan". En mayo pasado, este documento concluyó que miles de niños sufrieron abusos sexuales, físicos y emocionales, a veces "endémicos", en instituciones católicas irlandesas a partir de los años 1930.

El ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern, dijo que la lectura del informe le provocó "repugnancia y cólera".

"Es un catálogo de maldades cometidas en nombre de lo que fue perversamente visto como el mayor bien", declaró prometiendo que los autores no iban a tener "lugar donde esconderse".

Las víctimas dijeron sentirse "reivindicadas" por el informe. "Es el final de un camino muy largo para las víctimas de abusos y particularmente para aquellos de nosotros que hablamos durante años y fuimos vilipendiados por la Iglesia (y) tildados de mentirosos", dijo una de ellas, Marie Collins.

Otro afectado, Andrew Madden, opinó que este informe puede ser "la única justicia que reciban algunas víctimas". "Pero su publicación, si no va seguida de acciones, habrá sido una oportunidad desperdiciada de aumentar los estándares de protección en este país", agregó.

En este sentido, la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional, urgió a organizar un referéndum para inscribir los derechos de los niños en la Constitución de Irlanda.

http://www.rfi.fr/actues/articles/119/article_13692.asp

La Iglesia católica irlandesa ocultó los abusos sexuales a menores durante décadas

Un informe judicial revela la connivencia de la policía y la Fiscalía con cuatro obispos de Dublín

PATRICIA TUBELLA - Londres - 26/11/2009

Tan sólo medio año después de que Irlanda divulgara horripilantes pormenores sobre abusos sexuales a menores perpetrados por miembros del clero católico, las conclusiones de un nuevo informe oficial revelan la connivencia entre la jerarquía eclesiástica y las autoridades del Estado -incluidas la fiscalía y la policía- para proteger a los curas pederastras. El ministro de Justicia irlandés, Dermot Ahern, ha admitido este jueves que las propias autoridades facilitaron el encubrimiento de los casos pero, sobre todo, se desprende de la investigación que la iglesia antepuso la defensa de su reputación frente a la protección de niños vulnerables que estaban a su cuidado.

El documento presentado por Ahern se centra en las alegaciones de abusos contra 46 sacerdotes de la archidiócesis de Dublín y abarca el periodo comprendido entre 1975-2004. La jerarquía católica encubrió sistemáticamente las denuncias para eludir el escándalo, y para ello contó con el apoyo del establishment irlandés y de su atávico servilismo hacia la iglesia. En lugar de informar a las autoridades sobre las denuncias de tremendas agresiones, los superiores de esos sacerdotes optaban por trasladarlos de parroquia en parroquia, donde acababan hallando a nuevas e inocentes víctimas. Aunque el informe exime de responsabilidades al actual arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, sí apunta directamente a la responsabilidad de varios de sus antecesores, entre ellos los prelados John Charles McQuaid , Dermot Ryan y Kevin Mcnamara, los tres ya fallecidos. También implica a Desmond Conell, hoy retirado, quien no permitió hasta finales de 1995 que se canalizaran las denuncias contra 17 sacerdotes, si bien las reiteradas quejas recibidas afectaban entonces al menos a 28 clérigos de su diócesis.

Ilustrativa de la participación policial en el encubrimiento es la historia de un pequeño de 11 años objeto de abusos. Un sacerdote acudió a denunciar las agresiones sufridas por Andrew, pero los agentes, en lugar de emprender una investigación, plantearon el asunto ante la jerarquía eclesiástica, lo que supuso el punto final del caso. El ministro Ahern ha reconocido que "en algunos casos, y debido a acciones u omisiones, algunas personas que buscaron ayuda no siempre recibieron el nivel de respuesta y protección que debió garantizarles la An Garda Siochána (policía de irlanda)".

La indignación que ha suscitado el "Informe de la Comisión de Investigación sobre la Archidiócesis Catlótica de Dublín" obedece primordialmente la participación de los poderes públicos en un sistema que buscaba proteger a la iglesia por encima de todo. Los irlandeses ya habían asistido con horror al relato sobre los abusos sexuales de sacerdotes a menores, recogido en un documento que vio la luz el pasado mayo. El Informe Ryan, elaborado por la comisión investigadora de abusos a menores, es un catálogo de sistemáticas tropelías, de agresiones físicas y verbales cometidas por sacerdotes, monjas y personal seglar a lo largo de más de sesenta años. Una pesadilla que afectó a miles de niños y que tuvo su escenario en instituciones estatales gestionadas por la iglesia. La congregación de los Hermanos Cristianos, responsable de gestionar esos centros, ya ha prometido desembolsar 145 millones de euros en concepto de reparación.

El responsable de la cartera de Justicia ha animado a quienes conozcan más casos de esa naturaleza a que acudan a la policía para que "los agresores puedan ser llevados ante la justicia". El informe no recoge los nombres de las víctimas ni de los agresores para no invalidar futuros procesos. El ministro ha tenido que disculparse en nombre del Estado por su inacción o directamente complicidad, aunque ha insistido en que la cruda realidad que reflejan sus setecientas páginas no debería ensombrecer "el trabajo de miles de sacerdotes honrados", empezando por aquellos que persiguieron e intentaron denunciar tales abusos.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Iglesia/catolica/irlandesa/oculto/abusos/sexuales/menores/durante/decadas/elpepusoc/20091126elpepusoc_11/Tes